Cepa Andes del hantavirus: transmisión entre humanos, rápida progresión y daño pulmonar grave
La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que a día 6 de mayo hay 8 casos, 3 confirmados por laboratorio, de hantavirus. Además, explican a través de su cuenta de X que el virus responsable es el hantavirus de los Andes.
El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias internacionales, especialmente a las españolas, tras conocerse la noticia de que en tres o cuatro días llegará a las islas Canarias. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) está realizando un examen exhaustivo al barco para determinar qué personas deben ser evacuadas de urgencia en Cabo Verde.
La cepa del hantavirus Andes procede de Sudamérica y se asocia sobre todo a Argentina y Chile. Es causante del síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una enfermedad respiratoria grave, con una tasa de letalidad de hasta el 50%. La OMS describe que los hantavirus son virus zoonóticos que infectan naturalmente a los roedores y que ocasionalmente se transmiten a los humanos. La infección en personas puede provocar enfermedades graves y, a menudo, la muerte, aunque la gravedad de la enfermedad varía según el tipo de virus y la ubicación geográfica.
Igualmente, la OMS añade que se sabe que el SCPH en América es una afección de rápida progresión con implicación en los pulmones y el corazón, mientras que en Europa y Asia se sabe que los hantavirus causan la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), que afecta principalmente a los riñones y los vasos sanguíneos. Respecto al tratamiento, la institución expone que «no existe un tratamiento específico que cure la enfermedad por hantavirus»: «La atención médica de apoyo temprana es fundamental para mejorar la supervivencia y se centra en el seguimiento clínico exhaustivo y el manejo de las complicaciones respiratorias, cardíacas y renales. La prevención depende en gran medida de reducir el contacto entre las personas y los roedores infectados».
Amós García Rojas, exjefe de servicio de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de Salud, expresidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV) y, hasta su jubilación en 2024, miembro del Grupo Permanente para Europa de la OMS, comenta que el hantavirus lleva conviviendo con nosotros «muchísimas décadas».
«Lo conocemos lo suficiente, a estos virus y a su epidemiología. Y, además, el covid se transmitía por vía aérea; esto no. Eso explica el escaso riesgo poblacional que tiene en un medio como el nuestro. El hantavirus se transmite básicamente o bien por contacto directo o inhalación de partículas microscópicas pulverizadas de heces, orina o saliva de roedores; o bien por consumo de alimentos contaminados por estos residuos de roedores. La transmisión persona a persona es muy complicada. En la variante Andes sí hay descrito algún caso de transmisión interhumana, pero son escasos y requieren a su vez un contacto directo, íntimo y muy intenso en espacios cerrados, no bien ventilados», apunta el experto a la agencia SMC.
